Justo al norte de Chicago se alza un imponente faro del siglo XIX que domina las olas rompiendo en el lago Míchigan, y resulta totalmente inesperado para el Medio Oeste.
Aunque el faro de Grosse Point es ahora un monumento nacional, la razón por la que se construyó en primer lugar es bastante trágica.
En 1860, un barco de vapor llamado Lady Elgin zarpó hacia el norte desde Chicago. Durante una tormenta nocturna, el barco chocó con otra embarcación, lo que provocó la trágica muerte de más de 300 personas. Este desastre está considerado como el accidente marítimo más mortífero de la historia de los Grandes Lagos.
A raíz de esta tragedia, la ciudad de Evanston presionó al gobierno federal para que construyera un faro que guiara a los barcos costeros. La imponente torre, que ahora tiene más de 150 años, se inauguró finalmente en 1873.
El faro de Grosse Point es ahora un refugio de flores silvestres
Hoy en día, el faro sigue vigilando en Evanston.
El haz de luz original ya no existe, sustituido por una luz eléctrica automática que parpadea de forma constante sobre el agua.
Rodeando este Monumento Histórico Nacional de 1999 se encuentra el Jardín del Sendero de Flores Silvestres del Faro. Los senderos serpentean entre una densa vegetación y conducen a una serie de pequeñas dunas que se abren a una amplia playa. Los visitantes pueden explorar los terrenos al aire libre durante todo el año.
Para ver más de cerca la arquitectura, el Centro de Historia de Evanston ofrece visitas guiadas a la torre. Puedes ir allí un fin de semana por la tarde, de 14:00 a 16:00.