¿Sabías que cada vez que pagas por aparcar en la calle en un parquímetro de Chicago, los ingresos no van a parar a la ciudad, sino directamente a una empresa privada?
Este desvío continuo de fondos es el resultado de un controvertido acuerdo financiero firmado hace más de una década.
Todo esto empezó en 2008, cuando Chicago, enfrentándose a graves dificultades financieras, arrendó todos los parquímetros de la ciudad a un consorcio privado bajo el mandato del entonces alcalde Richard M. Daley. Como parte del acuerdo, la empresa privada pagó a la ciudad algo más de 1000 millones de dólares por adelantado. A cambio, la empresa se aseguró los derechos para recaudar todos los ingresos de los parquímetros de la ciudad durante los siguientes 75 años.
El polémico contrato de arrendamiento de parquímetros de Chicago por valor de 1000 millones de dólares
El acuerdo resultó ser bastante favorable para los inversores privados, ya que ya han recuperado su inversión inicial de mil millones de dólares. Ahora, con el contrato de arrendamiento vigente hasta 2083, los ingresos que generan los parquímetros de Chicago son puro beneficio para la empresa.
Mucha gente califica este contrato de arrendamiento como un desastre financiero y uno de los peores acuerdos municipales de la historia de Estados Unidos. Si la ciudad hubiera conservado el control de los parquímetros, los ingresos diarios por tarifas de aparcamiento podrían haberse redirigido a las operaciones de la ciudad.
Aunque las autoridades municipales han barajado la opción de recomprar el sistema de parquímetros, la valoración actual de los años restantes del contrato de arrendamiento da como resultado un precio de compra demasiado elevado para que la ciudad pueda permitírselo.