¿Ya te sientes cansado de la semana laboral?
Aquí va una buena noticia: el horario de verano termina oficialmente este fin de semana en Chicago, ¡lo que significa que atrasaremos los relojes y ganaremos una hora extra de sueño!
Pero el fin del horario de verano no solo te da más horas de sueño, sino que también puede traer cambios en tu ritmo circadiano y en tu salud.
Aquí tienes todo lo que necesitas saber sobre el cambio de hora y cómo mantenerte sano al volver al horario de invierno.
¿Cuándo termina el horario de verano?

El horario de verano en Chicago termina el domingo 1 de noviembre a las 2 de la madrugada, según Time and Date.
Esto significa que a las 2 de la madrugada, los relojes se atrasarán una hora hasta la 1 de la madrugada, al volver al horario de invierno.
Esto también significa que el 1 de noviembre el sol se pondrá y saldrá una hora antes que el día anterior, con más luz por la mañana y menos por la tarde.
Qué supone para tu salud retrasar los relojes

Retroceder los relojes una hora trae consigo tanto buenas como malas noticias.
Empecemos por lo bueno: el domingo todos disfrutaremos de una hora extra de descanso. Y puede que la necesites, con las fiestas de Halloween en Chicago el sábado por la noche.
Ahora, la noticia no tan buena: el cambio de hora a veces puede alterar tu ritmo circadiano o tu ciclo de sueño.
Por suerte, hay formas de prepararte y adaptar tu cuerpo al cambio antes de que se produzca.
Aquí tienes algunos consejos para cuidar tu sueño y tu salud durante el cambio de hora, según la Sleep Foundation:
- Adapta poco a poco tu hora de acostarte: cambiar gradualmente tu hora de acostarte en los días previos al fin del horario de verano puede ayudarte a evitar problemas de sueño. La Academia Americana de Medicina del Sueño recomienda meterte en la cama entre 15 y 20 minutos antes de lo habitual para que tu cuerpo se adapte.
- Practica técnicas de relajación: meditar, respirar profundamente y otras actividades relajantes antes de acostarte pueden ayudarte a mantener un sueño profundo.
- Aprovecha bien la luz del día: durante el horario de invierno, cuando hay menos horas de luz, es importante que te expongas al sol todo lo que puedas. En concreto, tomar el sol a primera hora de la mañana puede estabilizar tu ritmo circadiano.