Si vas en autobús por el Loop, tu trayecto está a punto de volverse mucho más fluido.
Los equipos de Chicago han empezado a instalar un carril exclusivo para autobuses de color rojo brillante en dirección norte a lo largo de Michigan Avenue, que va desde Roosevelt Road hasta Wacker Drive. Se espera que este tramo de casi 1,5 millas haga que los viajes de la CTA por una de las zonas más congestionadas del centro de la ciudad sean más rápidos y fiables.
El Departamento de Transporte de Chicago dice que las obras deberían terminar en un plazo de siete a diez días, si el tiempo lo permite. Los equipos añadirán nuevas marcas viales y señalización para indicar claramente el carril reservado a los autobuses.

¿Por qué la avenida Michigan?
Michigan Avenue es uno de los corredores de autobús más transitados del sistema de la CTA, y las cifras justifican que se dé a los autobuses un poco más de espacio para circular.
Cada día circulan por almenos una parte del nuevo carril exclusivo unos 1.490 autobuses repartidos en 21 líneas. Entre ellas se incluyen cuatro líneas de la «Frequent Network» de la CTA, en las que el servicio pasa cada 10 minutos o menos:
- N.º 4: Cottage Grove
- #J14 Jeffrey Jump
- N.º 20 Madison
- N.º 60 Blue Island/26.ª
Más de 22 000 pasajeros circulan por este tramo cada día laborable, lo que suma más de 7 millones de viajes al año. Y aunque los autobuses representan aproximadamente el 35 % de los desplazamientos en la hora punta de la mañana en la avenida Michigan, solo suponen alrededor del 3 % de los vehículos que circulan por la carretera.
Esa falta de correspondencia es precisamente lo que el nuevo carril pretende solucionar.
Qué pueden esperar los usuarios
Una vez terminada, la vía exclusiva ayudará a los autobuses a evitar algunos de los atascos que suelen ralentizar los trayectos por el Loop. La presidenta en funciones de la CTA, Nora Leerhsen, ha dicho que el cambio hará que el servicio sea más rápido y fiable, no solo en la avenida Michigan, sino potencialmente en toda la red, ya que los autobuses cumplirán mejor los horarios.
El alcalde Brandon Johnson también presentó el proyecto como una inversión en los habitantes de Chicago que dependen cada día del transporte público para ir al trabajo, al colegio, a sus citas y a los servicios esenciales.
Para cualquiera que haya pasado una mañana viendo cómo su autobús avanza a paso de tortuga entre el tráfico del centro, el nuevo carril rojo podría ser una buena noticia.