Tras verse obligada a cerrar y vender su local en Logan Square el año pasado, Casa Yari ha reabierto oficialmente en Humboldt Park.
Este traslado lleva a la chef y dueña, Yari Vargas, de vuelta al barrio que la vio crecer. El resurgimiento se vio impulsado por clientes fieles que no paraban de ponerse en contacto con ella para preguntarle por sus próximos pasos.
«Me sentía como Bad Bunny», bromeó Yari sobre la gran demanda. «No podía rendirme».
El restaurante se especializa en una mezcla de platos puertorriqueños y hondureños, que reflejan las dos culturas de la familia de Yari. Ella ve el nuevo local como una extensión de su hogar, con el objetivo de dar a conocer su herencia cultural a los comensales a través de su cocina.
Arraigado en la historia familiar
El interior del restaurante refleja a la familia de Yari, a la que se considera el corazón del negocio.
Su padre ayudó a construir el nuevo local, que cuenta con una gran réplica del árbol favorito de su madre cerca de la entrada. Las paredes del comedor están decoradas con fotos familiares, y la carta incluye historias personales, en homenaje a las recetas de su tío Efraín.
Yari atribuye la filosofía que guía la cocina a su abuela: la creencia de que cocinar es una forma de expresar amor. Esta filosofía se extiende a todos los que entran, ya sean clientes habituales de toda la vida o quienes visitan el local por primera vez.
Puedes visitar Casa Yari en el 2743 de W Division St.